domingo, 9 de abril de 2017

Mi Buena Suerte

                                                    Boulder, Co. USA.


Me sorprende mi mala suerte y que no necesite más; que no me importe no traer patas de conejo en el bolsillo, ni algún otro amuleto que me garantize que todo va a salir bien, aunque por default, mi vida tenga esa tendencia a salir por otro lado y nunca por el esperado. No me importa ya revisar los días trece en el calendario, evitar los gatos negros o perder esa pulsera roja que compre contra el "mal de ojo" en una feria artesanal. Mi mala suerte y yo estamos en paz. Hoy me he convencido de que sí tengo buena suerte y que aunque mi suerte siempre ha estado gafada soy una persona afortunada. Afortunada como nunca y como nadie. Debe ser fortuna despertar en medio de tanta magia y tan satisfecha de todo. Tiene que ser un "bien de ojo" que mi vida este llena de momentos donde siento que mi corazón va a estallar de felicidad, sentir felicidad total. Sentir que si tuviera que morir en ese instante no tengo que pedirle más a la vida, mas que vivir y sentir este momento.

Me ha pasado tanto y tan intensamente en los últimos años, que a veces no me la creo y me vendo la historia de que algo malo está por pasar. ¡Esto no puede ser real!, me digo. Entonces me detengo. Apago la mente. Subo el volumen a mi corazón y me repito: "Está bien, Mar. Tú te mereces ésto..." y respiro...Y me convenzo...Tiene que ser buena suerte que la vida me sonría tanto y que sea Domingo y estés, finalmente, en la misma habitación que yo; es inmensa la suerte de que me mires con esos ojos azules-verdes-grises tuyos y saber que no hay ni una sola parte de mi que no esté convencida de ti. Tú también eres mi buena suerte.

Después de todo,sí tengo buena suerte. :)
Seguiré informando.