- David, bésame .
- Caminaron juntos rodeados de flores coloridas, árboles mágicos y mariposas brillantes.
- Entraron a aquella recámara, cerraron los ojos y comenzaron a tocarse. No existió nada más.
- Tal cual, eso les había enseñado la vida. El amor era un milagro que no sucedía todos los días.
- Si necesitas que bese tus heridas, llámame.
- Mar era intrépida; él, cauteloso.
- Lo tenía todo: Era increíble, imprudente, elocuente, delicada y áspera a la vez.
- En mi país, tu cuerpo, es imposible conservar la calma.
- Ni tú lo sabías, ni yo, ni nadie.
- Yo, si me lo pides, me quedo.
- Ella, entonces, lo besó.
- En Puebla, la capital, te vi pasar frente a mis ojos tantas veces.
domingo, 14 de octubre de 2012
Mi uso de la coma.
LA COMA (,)
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