martes, 11 de febrero de 2014

Te quiero a ti y ya



(Esta entrada es la continuación de una que escribí hace dos años, por ahí de mayo http://ellaeselmar.blogspot.mx/2012/05/buscandote.html . Nunca dejará de sorprenderme como uno nunca pierde la esperanza...)


Te quiero a ti y ya. No te necesito para nada, pero en realidad te quiero para todo y ya. Quiero que seas tú y nadie más que tú la casualidad que estaba esperando. No trates de engañarme, ni de jugar a los desconocidos para despistar. Te quiero a ti y te escribo sólo con la esperanza de que estás ahí, escondido en alguna parte de la ciudad o del mundo. Lo sé. Sé que existes, lo he leído en libros, lo he visto en películas, lo he escuchado en canciones. Sé que tarde que temprano vendrás y serás la casualidad que estaba esperando. Lo sé, lo siento; algo adentro me lo dice pero ya han pasado muchos años y tú no apareces, no veo que den las 9 y que vengas para quedarte a dormir. No te veo por ningún lado. No cuando voy corriendo por la Juárez, ni cuando voy en bici y toca un alto y espero a la derecha.  Sigues brillando por tu ausencia como siempre. ¿Sabes? Ya estoy cansándome de jugar escondidillas. De niña me gustaba, lo acepto, pero ya he crecido y buscarte mientras camino de la mano con otro equivocado, mientras espero en el barrio con un tercer té chai, esperando encontrarte entre tanta gente ha perdido su magia y me desespera. Tú me desesperas y te lo diré cuando aparezcas, que “tuve suficiente”.
Quiero que aparezcas ya. Quiero que seas mi más grande casualidad. Me he cansado de escribirte versos  que no lees al final de las libretas, de agregar una canción más a la lista de espera aunque termine cortando porque quiero cantártela y tú no apareces nunca para escucharla.
Si tan sólo llegaras y me sorprendieras con una palabra, la que sea, que no  fuera trillada, que fuera profunda, que aunque suene ordinaria, sólo tu y yo sepamos con una mirada de complicidad lo que abarca. Quizá si jugáramos al escondite en inglés o en francés o en alemán y tuvieras esa mirada pícara, sabría desde el principio que eres tú y en el primer instante que me miraras por más de tres segundos te habría dicho con la mirada firme y sin voz temblorina: “sé que eres tú”. Te tomaría de la mano y correría contigo juguetonamente para llevarte al inicio de la historia que nos ha estado esperando. Y nunca más me equivocaría pensando que algunos de esos patanes inconclusos que siempre se cruzan en mi camino y revuelven todo sin ningún afán, podrías ser tú. Sus sonrisas grandes ya no me engañarían, ni tú tampoco, sabría que eres tú y te querría mucho desde el primer segundo. Te querría a ti, a ti, y a tus besos y a ti, desde el primer momento que pusieras tu dedo chiquito del pie en la alfombra de mi vida. Y entonces cambiarías con un beso mi sentido.
Después de ese momento podríamos ser el escenario de una película de Subiela, llena de poemas que inventaríamos cada mañana, que aunque no fueran dichos o escritos, existirían y ya , mezclándose con el aire. Lo sé, quizá he visto demasiadas películas con finales felices. Las mismas que tras de un suspiro que se cuela al final, terminan regalándole a mi desesperada imaginación mil escenarios contigo.  Porque aún sin conocerte, he tenido mil conversaciones contigo,  te he cocinado un viernes por la tarde y he tenido maratones de película un Domingo cualquiera en mi sala. A pesar de no saber de cierto todas la expresiones de tu cara, ni el olor de tu piel, ni el tamaño de tu sonrisa, ni tu caligrafía, ni nada. No sé nada de ti. Sólo sé de las ganas, la fe y la esperanza con la que desde hace años te espero. Y te apuesto todas mis monedas, las que nadie sabe que existen pero que cautelosamente he atesorado bajo mi almohada para jugármela por ti.

Dime que quieres que yo sea tu casualidad más bella. Dímelo con seguridad y certeza. Dímelo y estaré en tu puerta al instante; sin juegos, ni promesas, sólo respuestas, con los sueños y las ganas en las manos, esperando a que los tomes. Dímelo y estaré más que dispuesta. Lista para empezar la aventura, el viaje más increíble a tu lado. Quiero que seas tú y tú y tú. Y ya. 



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