Y por eso hoy voy a permitirme querer soñar y seguir soñando; seguir viviendo este sueño en el que vivo y del que no quiero despertar. Ese sueño que es mi libertad.
"Es posible soñar, no importa el tiempo que nos lleve hacerlo"
"Es posible soñar, no importa el tiempo que nos lleve hacerlo"
Había llegado a el,por primera vez, en el 2007.Tenía por ahí de diecinueve cuando aterricé en un "Mars 17-10" en el planeta rojo. Y ahí estuve yo, perdida varios años, no queriendo volver. Regresé a la Tierra, con boleto obligatorio y a pasos forzados, unos dos años marcianos después. Enojada y decepcionada, me prometí nunca volver y muchas veces, cuestioné que mi estadiá ahí hubiera sido real. Desde entonces, para mi, Marte se volvió un mito, un cuento de esos que escuchamos para soñar bonito, una historia de héroes o un planeta prometido y nada más. Con los años, con el tiempo, con los recuerdos, quise volver y aunque lo intenté mil veces, nunca pude.
Dicen que sólo hay boletos de ida mas no de regreso.