Me pasa varias veces en la cabeza una linea de la canción "Let Her Go" de Passenger, donde dice que los sueños llegan lento y se van muy rápido. Así me pasó con este sueño que comenzó siendo Madrid y termino siendo otros cuatro países. Un sueño que como todos los sueños, lo vi muy lejos e inalcanzable durante mucho tiempo y un día , después de tanto cosechar, lo vi hacerse realidad y terminó muy rápido pero ha marcado mi corazón de por vida.
Siempre recordaré esas tardes de otoño que parecieron de invierno por Madrid...
La primera, la segunda y la tercera vez que me perdí en Granada...
El trayecto de tren camino a Serbia...
esas ganas de nunca irme de Viena...
Siempre guardaré en mi corazón a todas las personas que tuve la fortuna de conocer , las que se quedaron con ese cachito de mi y ese suyo que traigo aquí mismo, un poco de ellas puesto en la sonrisa.
Sin duda alguna una aventura inolvidable. Una vez más, gracias a la vida, al destino, a las casualidades por este espíritu aventurero y estas piernas fuertes (que aún con pie lesionado, dieron batalla) y que me han llevado, a mi y a mi mochila, a todos los lugares hasta donde ahora hemos estado.
Gracias también a mis seis angelitos que me cuidan desde el cielo y gracias a los que leen ésto pero sobre todos a los que me siguieron por estos dos meses. ¡Un honor para mi cazarles paisajes!
¡A la aventura, siempre a la aventura!
Seguiré informando.



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