miércoles, 4 de marzo de 2015

Largo camino a casa (Bitácora del Viaje: Día 44)

Me pasa varias veces en la cabeza una linea de la canción "Let Her Go" de Passenger, donde dice que los sueños llegan lento y se van muy rápido. Así me pasó con este sueño que comenzó siendo Madrid y termino siendo otros cuatro países. Un sueño que como todos los sueños, lo vi muy lejos e inalcanzable durante mucho tiempo y un día , después de tanto cosechar, lo vi hacerse realidad y terminó muy rápido pero ha marcado mi corazón de por vida. 

Siempre recordaré esas tardes de otoño que parecieron de invierno por Madrid...




La esperanza de encontrarme con Ana Vazquez al dar la vuelta a la esquina en Segovia... 
Los senderos tan mágicos que me regaló Jaén...

La vez que sentí que toqué el cielo en Córdoba...
La primera, la segunda y la tercera vez que me perdí en Granada...

 


Como con locura y sin medida me enamoré sin más de Sevilla... 














Aquel tercer mapa que perdí en Budapest...













El trayecto de tren camino a Serbia...

 

esas ganas de nunca irme de Viena...















y el haber creído haber visto tanto y darme cuenta que Praga me robó el corazón.

  

Siempre guardaré en mi corazón a todas las personas que tuve la fortuna de conocer , las que se quedaron con ese cachito de mi y ese suyo que traigo aquí mismo, un poco de ellas puesto en la sonrisa. 



























Sin duda alguna una aventura inolvidable. Una vez más, gracias a la vida, al destino, a las casualidades por este espíritu aventurero y estas piernas fuertes (que aún con pie lesionado, dieron batalla) y que me han llevado, a mi y a mi mochila, a todos los lugares hasta donde ahora hemos estado. 

Gracias también a mis seis angelitos que me cuidan desde el cielo y gracias a los que leen ésto pero sobre todos a los que me siguieron por estos dos meses. ¡Un honor para mi cazarles paisajes! 

¡A la aventura, siempre a  la aventura!
Seguiré informando.

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