jueves, 10 de agosto de 2017

11:45 PM

"Me disfrazo de ti. 
Te disfrazas de mí. 
Y jugamos a ser humanos 
en esta habitación gris. 

Muerdo el agua por ti. 
Te deslizas por mí. 
Y jugamos a ser dos gatos 
que no se quieren dormir..."


Soy un poco torpe pero con todo y mi torpeza te echaba de menos. Me hacía tanta falta recorrerte con mis dedos, frotarte tanto hasta que las yemas me ardieran. Ni poco, ni mucho sino lo suficiente. Lo suficiente para saber que tuvimos horas apasionadas; que nos pertenecimos. Que te besé, te recorrí y tú a mi, de tantas formas.
Y aunque hace diez años no nos entendimos, sé que hoy,  puedo quererte tanto que no me cansaría de intentarlo.
Te deseo y sé que no dejaría de tocarte hasta que me des un gemido de esos que tienen tono y ritmo. Sé que vas a sorprenderme y sé que voy a sorprenderte. Quizá hasta los vecinos tengan envidia al oirnos o quizá, desesperados, nos odien por tanto ruido... ¿Ruido? ¡Pero si joder! ¡Lo nuestros es más que ruido! Aunque carezca de estrofas y armonía.
Te quiero y no puedo aguantarme, quiero que me hagas temblar. Quiero quitarte ese vestido negro y rozarte. Tengo tantas ganas de ti, de aprenderte y que me enseñes lo que te gusta, dominar el arte de tocarte. Sentir que me entiendes y que haces lo posible porque otros también me entiendan.
Esta vez no tengo prisa y me he desecho de mis ancías vacías. Ya no soy una niña ¿Sabes? Me quedo contigo para siempre, para toda la vida,guapa...  ❤

miércoles, 9 de agosto de 2017

Cinco minutos más

Bitácora del no-viaje, día 56.
Boulder,CO.

Ayer lloré por quinta vez desde que llegué a Boulder. Cinco veces en cincuenta y seis días es demasiado, aun para mis récords. Las transiciones son difíciles y esta, me ha vuelto una mujer que desconozco. Estoy fuera de mi, casi todo el tiempo. Aprendiendo.

Luego me dio tremenda felicidad cuando pasé por una tienda de guitarras y encontré una Fender que me estaba esperando. Guapa, elegante y vagabunda. Me guiñó el ojo y le prometí tocarla con respeto y pasión. Le ofrecí un hogar e hice una propuesta: Yo le contaría historias que después contaríamos al mundo juntas. Me llamó 'snob' y cerramos el trató. Salí  de la tienda con el corazón satisfecho.

Estaba muy feliz pero nada se compara con la alegría de pasar toda una vida soñando despertar con él, aun sin saber que existía y  poder correr mis dedos en su espalda, proclamar mi reino en la curva de su nalga izquierda, sentir su pierna sobre mi cadera, que suene el estúpido despertador y él me acerqué más a su cuerpo y yo respire de su pecho. Cinco minutos más. Nada le gana a eso, ni mil Fenders en el mundo.

Seguiré informando.

"Beginnings are usually scary, and endings are usually sad, but it's everything in between that makes it all worth living"