El hombre que quiero no necesita una moto impresionante
pero sí sentido del riesgo.
Pasión y entrega.
Admiración mutua e incondicional
como la que se le tiene a los héroes personales.
Dedicación y constancia,
esa que se requiere en la horticultura.Manos de artista, corazón de poeta.
Decisión y algo de locura, acompañadas de tenacidad y prudencia. Una chispa de elocuencia.
Libre del alma pero que se ate a mi con un beso.
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