miércoles, 23 de noviembre de 2016

Que ya se acabe Noviembre. Puto y ridículo Noviembre.

Oaxaca, México.
7:33.

No me había importado nada desde entonces. Había pasado Octubre con sus lunas adornadas y las promesas que este mes siempre dejaba regadas y rotas. No era novedad. Lo amaba y odiaba en silencio; puto mes, siempre confundiéndome y tejiendome telarañas en la cabeza. Entonces, Noviembre me caía mejor. Era el mes de la promesa. El mes en el que yo y mi mochila nos hacíamos una. Inseparables como nadie, mejores amigas y cómplices. Noviembre siempre me llenaba los mil vacíos que el no saber amar a nada, me dejaba por todas partes. Siempre quería sentirme como una Reggeadera y terminaba como una coladera, llena de agujeros y ganas de poder querer 'bien'.

Noviembre siempre era ese mes donde algo en mi germinaba y bonito, donde me pasaba todo lo mágico, donde había kilómetros, vino, besos, paisajes y fe, un montón de fe.
La fe de un día encontrar lo sea que fuera que estuviera buscando, comer algo nunca antes probado, olor a nuevo y a aventura.

Noviembre siempre había sido todo lo opuesto a lo que es hoy. Siento un delirio se persecución y desesperación. Día tras día, duda tras duda, pleito tras pleito, herida tras herida, revolución y guerras donde no gano nada y pierdo todo. Estoy en penalties y no me queda tiempo extra. Fallo y fallo intentando  encajar aún sabiendo que no soy pieza de ningún rompecabezas pero aún así, esta necedad absurda, me hace seguir intentando... Hoy ha sido uno de los días más largos de mi vida. Quiero realidad y sólo he vivido falacias, rosas secas. Ya no quiero esto,quiero que termine Noviembre.

Tanto, que  siendo una gran escéptica ahogada entre tanta mala suerte, me he puesto una pulsera roja y he considerado hacerme una limpia. De algo tiene que servir, algo tiene que ayudar.

Pido a gritos un time out y algún truco tonto para escapar de mi.

Seguiré informando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario