domingo, 29 de noviembre de 2015

Los mejores años de mi vida.

Huaráz, Perú.
Día 35 en el viaje.


Voy por tierras desconocidas, dando vueltas y girando por la vida. Corriendo a pasos de gigante por todo sendero en el que me ponga el destino y a veces, me gusta pensar que voy más a prisa. Voy por ahí, inventando mis propias reglas, escribiendo sin afán. 
A veces,también, voy por ahí contando historias que suenan a canción; historias que hablan de perlas y de paisajes y del alma. Voy por ahí capturando momentos en forma de fotografías. Voy con ganas de no parar, de seguir girando y bailando desde el alma; sembrando semillas. Voy robándole besos a las tardes, regalándole caricias a los sueños.

Voy perdiéndome en cada esquina. Voy por el mundo viviendo de prisa, sonriéndole a cada día. Voy por ahí, buscando en mi mapa los senderos que me llevan hacia a ti, los que seguro que me van a llenar de ti. 

Voy viviendo y no cualquier momento, sino los mejores años de mi vida. 

Los mejores años de mi vida y se me ha pulido tanto la sonrisa. =)

Seguiré informando

jueves, 5 de noviembre de 2015

Tengo 27.

Tengo veintisiete y si lo preguntas, tengo todo y a la vez nada. Del lado derecho tengo la tibieza ansiosa de tu cuerpo. Del lado izquierdo tengo un mapa con trece paises y tres continentes tachados y una brújula que hace tiempo ha dejado de tener dirección. Tengo una voz que le gusta repetir tu nombre por pura diversión, que le gusta cantar, así de desafinada pero con ganas de volar y en un cielo de notas perderse entre kilómetros y vientos, también. Viajo menos de lo que quiero y de lo que -dicen algunos- debería. Y hablando de lo que debería, debería beber una copa de vino tinto menos.

Por amor y ganas dejé mi país y me quité banderas y me compré un pasaporte del mundo y sus rincones; y desde entonces, sé lo que es la total felicidad. He visto la luna mirar desde tantos puntos y siempre y al final, me provoca melancolía y un tanto anhelar. Siempre me recuerda las ganas que tengo de caminar a la orilla del mar.

Veintisiete años y así soy feliz: una brújula rota, un mapa lleno de dobleces, una canción que siempre te canta, unas ganas de construirme un hogar aunque sea mío nada más, aunque no haya rosas en el jardín, ni juguetes por ahí. Veintisiete años, tres amigos, tres hermanos, una bicicleta y varios sueños en el mapa.

Soy un cuento que no debía pasar y que pasó, y pasó y sigue pasando. Soy una canción que al final nadie quiso cantar más que yo.

Vivo de mi poemas mal logrados, de mis fotos desenfocadas, de mis canciones desentonadas, de todo lo que nunca pensé que iba a vivir. Y en cada uno de mis viajes cargo por puro masoquismo un salero para quemarme las heridas, si es que duelen, para no parar de sonreír. Y aunque sólo me llore el lado izquierdo, me gusta saber que sí me sirve el corazón.

Y en veintisiete años he visto tanto, varios Dioses imaginarios que ejercen su justicia con una cruel necesidad. He visto también a hombres de Dios mentir con tal hipocrecia y actuar con naturalidad.Por eso puedo decir que creo en el camino más de lo que creo en una deidad y que si hay Dios,  para mi sólo hay un Dios y que se llama "Libertad"; que también vive en el cielo y que en todas partes está.

Veintisiete años y he aprendido a simplemente vivir. A ver la gente entrar y salir, decir "Hola" y luego "Adiós". He vivido en centrales de autobuses, en salas de espera en aeropuertos, en listas de espera que siguen esperando.

Mis palabras, mis frases trilladas han tocado más corazones que yo y mis kilómetros recorridos. Mis pies, mis rimas que no riman han  tocado más pieles de las que yo, han besado más que yo, han resucitado y muerto dentro de otro más que yo.

Y a veintisiete años he aprendido a perder y también a ganar, a saber que la vida es un inmenso camino donde debes vivir el momento- aunque yo, de cierto, no sepa como vivirlo y siempre termine haciendo planes que terminan siendo planos almacenados en algún lugar. Y he visto tanta gente que ha querido volar cayendo tan bajo, que yo estoy agradecida de poder tocar el cielo una vez más...

Tengo veintisiete años. Veintisiete canciones. Veintisiete puestas de sol y atardecers. Veintisiete kilómetros que recorrí en un mapa y en tu piel. Veintisiete gestos que me gustan de ti. Veintisiete paises antes de los 40.  Veintisiete boletos de avión sin millas de viajero y...  veintisiete frases que dicen ¡Viva la vida y a vivir!.

sábado, 20 de junio de 2015

Pedacitos de ti.

Me he encontrado, de pura casualidad, un cachito de tu sonrisa al salir de la recámara, olvidé decirte que la tiraste cuando saliste de prisa al trabajo esta mañana. Y cuando iba sendero abajo, me tropecé con una pupila tuya. 
Me había parecido normal hasta que encontré un poro de tu piel enredado en mi cabello.Hay trozos de ti por todas partes. En la cama me he encontrado una partecita de tu corazón. Me dio por hablar de ti con ella y la he escondido justo antes de que volvieras, para que no creas que estoy loca. Y sólo por entender he puesto atención y es que te estás deshaciendo de a poco. 

Yo sólo te miro, te escucho, te siento y cierro mis ojos y te desvaneces. Te destruyes. Y no sé qué hacer. Me encuentro cachos de ti en todos lados, en nuestros lugares, en todos. A veces creo que soy yo la que te destruye, la que hace que al final, te desmorones de a poquito. Y lo sé porque me he encontrado haciéndole lo mismo a los recuerdos, esos que te dibujan y entre uno y otro intento desesperado, desmenuzo uno a uno, hilo por hilo, color por color, sonrisa por sonrisa.  

Y me veo ahí, recortándote en cachitos, haciéndote pedacitos y guardándolos tan pequeñitos en mi cajita de recuerdos, sin que tú lo sepas, sin que tú te des cuenta.

viernes, 10 de abril de 2015

Tres años de kilómetros y amor.




Siempre, desde el principio de los tiempos me he preguntado, cómo sabe una persona que ama a otra. Y de saberlo así, cómo se sabe que la persona amada es aquella con la que compartirá su vida para siempre. Me he preguntado qué es el amor verdadero. Y -por muy patética que resulte la respuesta- para mi, amor es eso que llevo sintiendo por Ramona desde hace tres años. Ramona es la definición directa de esa cosa loca llamada amor.

Amor para mi es detenerme cuando se le ha salido la cadena y ensuciarme las manos para tratar de repararla. Es la constancia que tengo para limpiarla siempre antes de rodar. Ese momento cuando sientes que algo no anda bien y te aseguras de que lo esté, pase lo que pase y cueste lo que cueste, porque para ti ella es importante. Amar es saber que rodarla es lo mejor que puede pasarte y no por el hecho de que estás montado en una bicicleta, sino por saber, que ruedas a es misma que ha sido tu mejor compañía desde hace tanto. Y sí, con ella lo has compartido todo. Alegrías y  tristezas; momentos en los que te has sentido tan pequeñita y otros donde has sido tan grande; en los que has roto tus limites y a su vez,has visto la muerte tan de cerca. 

Amar para mi es Ramona. Ella es esa fidelidad, entrega, alevosía; el saber que quizá haya mejores bicis con amortiguadores y otras cosas padrísimas, pero que tu corazón sólo le pertenece a ella.

Tres años en el camino con esta negrita. Tres años de miles y millones de kilómetros, aventuras y amor.

Mi compañera de aventuras, mi cámarada a la derecha: Mi bella, legendaria, ruda y valiente Ramona. 











viernes, 20 de marzo de 2015

Hoy voy a permitirme querer soñar.

No deja de sorprenderme la vida con sus matices espontáneos, su magia inexplicable y sus vueltas de campana. La vida, la mía, con tanta fuerza, con tanto carácter, con tanto ímpetu; el haber querido tanto, deseado tanto y pedido tanto y darme cuenta de que,al final, me ha dado más de lo que yo quería y pedía.

Y por eso hoy voy a permitirme querer soñar y seguir soñando; seguir viviendo este sueño en el que vivo y del que no quiero despertar. Ese sueño que es mi libertad.

"Es posible soñar, no importa el tiempo que nos lleve hacerlo"


sábado, 7 de marzo de 2015

Bitácora de Viaje, día 100.

Mazunte, Oaxaca.

Hace 100 días. ¡Sí, hoy hacemos 100 días! Hace 100 días que salí de casa para buscar mi destino y mi camino. Hace 100 días que me entregué a la aventura y me prometí solemnemente  siempre serme fiel, cada día de los que me falten por vivir en esta aventura; nunca de los nuncas olvidar vivir para mi y por mi; no dejarme llevar por los placeres banales y no cambiar ningún atardecer por rosas... pero sobre todo ¡Disfrutar! ¡Vivir! ¡Cantar! ¡Bailar! INTENSAMENTE. 

Fue hace 100 días y se siente como si de algún modo hubiera sido ayer, cuando salí de casa y encontré lo que buscaba...

Seguiré, feliz y locamente, informando con la sonrisa de oreja a oreja.


miércoles, 4 de marzo de 2015

Largo camino a casa (Bitácora del Viaje: Día 44)

Me pasa varias veces en la cabeza una linea de la canción "Let Her Go" de Passenger, donde dice que los sueños llegan lento y se van muy rápido. Así me pasó con este sueño que comenzó siendo Madrid y termino siendo otros cuatro países. Un sueño que como todos los sueños, lo vi muy lejos e inalcanzable durante mucho tiempo y un día , después de tanto cosechar, lo vi hacerse realidad y terminó muy rápido pero ha marcado mi corazón de por vida. 

Siempre recordaré esas tardes de otoño que parecieron de invierno por Madrid...




La esperanza de encontrarme con Ana Vazquez al dar la vuelta a la esquina en Segovia... 
Los senderos tan mágicos que me regaló Jaén...

La vez que sentí que toqué el cielo en Córdoba...
La primera, la segunda y la tercera vez que me perdí en Granada...

 


Como con locura y sin medida me enamoré sin más de Sevilla... 














Aquel tercer mapa que perdí en Budapest...













El trayecto de tren camino a Serbia...

 

esas ganas de nunca irme de Viena...















y el haber creído haber visto tanto y darme cuenta que Praga me robó el corazón.

  

Siempre guardaré en mi corazón a todas las personas que tuve la fortuna de conocer , las que se quedaron con ese cachito de mi y ese suyo que traigo aquí mismo, un poco de ellas puesto en la sonrisa. 



























Sin duda alguna una aventura inolvidable. Una vez más, gracias a la vida, al destino, a las casualidades por este espíritu aventurero y estas piernas fuertes (que aún con pie lesionado, dieron batalla) y que me han llevado, a mi y a mi mochila, a todos los lugares hasta donde ahora hemos estado. 

Gracias también a mis seis angelitos que me cuidan desde el cielo y gracias a los que leen ésto pero sobre todos a los que me siguieron por estos dos meses. ¡Un honor para mi cazarles paisajes! 

¡A la aventura, siempre a  la aventura!
Seguiré informando.

domingo, 1 de marzo de 2015

(A) Marte.

Ana Vazquez escribió la canción más bonita del mundo: "A 7 milímetros". En ella me enseño que si bien a Marte se llega pero no se toca, tenemos la posibilidad de vivir ahí. Un día, unas semanas o toda una vida. Me enseñó que no existe tiempo, ni espacio más bonito que ir a Marte. 



Dicen que sólo hay boletos de ida mas no de regreso.
 Había llegado a el,por primera vez, en el 2007.Tenía por ahí de diecinueve cuando aterricé en un "Mars 17-10" en el planeta rojo. Y ahí estuve yo, perdida varios años, no queriendo volver. Regresé a la Tierra, con boleto obligatorio y a pasos forzados, unos dos años marcianos después. Enojada y decepcionada, me prometí nunca volver y muchas veces, cuestioné que mi estadiá ahí hubiera sido real. Desde entonces, para mi, Marte se volvió un mito, un cuento de esos que escuchamos para soñar bonito, una historia de héroes o un planeta prometido y nada más. Con los años, con el tiempo, con los recuerdos, quise volver y aunque lo intenté mil veces, nunca pude.


Pero contigo es otra historia. Tú eres otra historia. Contigo dejo ser cazadora de paisajes y me vuelvo astronauta porque contigo a Marte se llega tan fácil y no sólo una sino varias veces. 
Me miras y ya quiero ir a Marte. Me miras por más de seis segundos y los tres últimos son los mismos que hacen cuenta regresiva para aterrizar en Marte. Me acaricias y ya estoy ahí, quemándome de amor en Marte. Me cantas y estoy flotando en la atmósfera de Marte, jugando entre Fobos y Deimos. Me besas y no puedo evitarlo, hay caricias arquitectas y suspiros albañiles construyendo, a paso lento pero firme, entre una duna y otra, mi hogar en Marte. 

Y si me arrepiento, si el corazón no se convence , si me pongo cobarde y pongo pies en la Tierra, me sonríes y vuelvo a Marte. Al final, vivir en tus ojos es vivir en Marte; y amarte es un boleto sin regreso, un tour constante al espacio del mar (que ¡shhh! nadie sabe que existe en Marte).
Y si llega el Lunes, si no hay té verde, si el calor pasa de los 30, si doy vueltas de campana,si sí o si no, no importa. Yo quiero ir a Marte. Vivir en Marte.

Quiero (a)marte siempre.
Siempre.

lunes, 26 de enero de 2015

De momentos y esferas que se rompen (cortito).

Pienso en toda esa cadena de momentos que inevitablemente, no arrastran hacia el lugar donde estamos hoy. Pienso en todos los lugares, los momentos antes de esos momentos, los pequeñas cosas, los detalles, la serie de pasos que nos llevan a tomar un camino y como la diminuta variación de uno de ellos, un cálculo fallido, un centímetro más, un rato menos, podría haber hecho la diferencia.

Pienso como es que hace 4 meses, de un día cómo hoy mientras realizaba mi entrenamiento diario, donde me preparaba para mi inauguración maratónica, calculé mal la pisada y corriendo montaña arriba, me lesioné de la forma más  estúpida que se puede lesionar un atleta de alto rendimiento. Pienso esto, claro está, después de varios diagnósticos mal dados, dos fisioterapeutas, un huesero hippie, un disque ortopedista y varias salas de espera donde cada una de ellas era una esfera que terminaría rompiéndose por completo en mis sueños por llegar a las grandes.

Hoy estoy en una de esas salas de espera y tengo la esfera en la mano, una más frágil que las anteriores, una que se rompería con un  soplido, una que lleva grabada la frase "adiós maratónes", una que no sabe que pasará y que espero que no se rompa, porque le estoy apostando todo lo que tengo.Pero aún así, como todas las demás, tiene una luz encendida , un poquito de ganas, un poquito de fé.

Seguiré informando.

viernes, 16 de enero de 2015

Entrada para cuando me eches de menos (o yo necesite creer que lo haces).

Nunca me lo hubiera imaginado pero sé de cierto hoy que una parte de mi vive contigo. Te di un abrazo y firmando esa cláusula de despedida, comencé a caminar. Por dentro supe que San Recuerdo no me dejaría en paz un rato, que los paisajes no me dejarían descansar y no. No me sirvieron todas las frases hechas del mundo, todas las promesas, esa profecía que se había cumplido y que hoy, llevaba a cuestas. Tantos meses, tantas canciones, tantos paisajes, tantos planes que aplazamos y que el camino y el destino, nos regaló. 


Te escribo hoy que eres mi chincheta de color de esas que no tienen reemplazo y aunque con el tiempo me vuelva una nota más de tu tango, te guardo presente aquí, en un cachito de mi corazón.  

Te guardo ahí en mi categoría de causalidades, pasos a seguir, héroe personal, amigo, colega cazapaisajes y senderos cuesta arriba. El primer punto en mi lista de "lugares por visitar". 

Aire, eres mi "lugar favorito", mi noción de libertad, tan lleno de fuerza y me haces tanto bien. 

Tanto, tanto bien.

Seguiré informando.



sábado, 3 de enero de 2015

A Tientas.


Y a veces de verdad que no me lo creo. Hago un viaje en el tiempo y estoy ahí de nuevo, hace dos años en ese mismo momento donde tantas veces quise morirme. Enero del 2013 donde sí, quise morirme. Toqué fondo de tantas formas que muchas veces creí que ya nunca más vería la luz y en realidad no me importaba, porque ya no quería verla. Ahí estaba yo, la mujer que ustedes conocen golpeada a morir en el ring, escuchando como contaban hasta diez sin la más mínima intensión de levantarme. Y no sólo me contaron hasta diez sino que me quedé ahí, tirada por varios meses. Me había resignado ya a vivir así, viendo como me golpeaban aunque yo ya estaba en el piso. 

Tinieblas, miedos, apagones, esa era mi vida. Vivir a tientas, tropezando y tropezando, mientras abrazaba eso que era lo único que para mi resultaba familiar: tanta oscuridad. Quería, sin querer, salir.

Y a veces, estando en la cima, me pregunto como vi la luz, como fue que mientras me contaban quinientos de la nada me levanté, como comencé a luchar y me prometí, me juré que nunca dejaría que nadie me lastimara de esa forma ni una sola vez más pero sobre todo, me prometí que nunca me volvería a dejar sola, que siempre lucharía, que si volvía a tocar fondo, usaría mis fuerzas para salir a flote. Una metamorfosis surgía sin yo saberlo.

Ya no ando a tientas, ahora vivo en la cima, en una tan alta que a veces no me lo creo y por eso mismo, miro mis cicatrices de vez en cuando, como un recordatorio amistoso de lo que viví. Un recordatorio de todo ese dolor que ya se llevó el tiempo y de que la vida, tan mágicamente, me ha pagado cada lágrima con diez sonrisas y tanto dolor a cambio de una inmensa paz. 

Hoy, Enero del 2015, tengo ganas de vivir y sé que tengo tanto aún por dar de mi. Aún tengo muchos paisajes, canciones, kilómetros, sonrisas y locuras que regalarle al mundo...pero sobre todo a mi.

Vivo rodeada de tanta luz y eso me tiene tan alucinada.
Seguiré informando.

viernes, 2 de enero de 2015

¡No me inviten a sus fiestas, porfa!

Imagínense nada más cómo luce una mujer tan radiantemente antisocial como yo, tan solitaria y con el único vicio de cazar paisajes y el té verde, en una de esas fiestas donde no hay ni uno, ni otro. En una de esas donde sólo hay alcohol y cigarro en exceso. Entonces, como intento desesperado de no lucir tan antisocial,termino refugiada junto a la barra y el barman en turno me sirve uno tras otro un vaso de agua y yo hago como que hablo con él (digo, que se vea que hago el intento y que me interesa al menos un poco socializar; que no se note la mirada recurrente a mi servilleta y mi mania de siempre contarle a un pedazo de papel lo que pasa por mi cabeza). Y como última maniobra desesperada para que no se note lo mucho que odio las parrandas, intento distraerme con algo, perder la mirada, ponerle forma a todos los poemas que hace varios años que no escribo pero que están ahí atascados en el alguna parte de mis ojos o enredados en mi cabello. No sé, me da por buscarlos y así.

Imagínenme y no, no me inviten a sus fiestas, porfa.

jueves, 1 de enero de 2015

Pido por 365 dias de dragones.

Amiguitos, lectores, colegas ciclistas, cazadores de paisajes y poetas contemporáneos:  

Les deseo hoy, primer día del año y los 364 que restan,  inmensa felicidad e ilusión por seguir reformando su vida; valor, para luchar por sus sueños hasta que se vuelvan realidad; magia, para que sus días sean maravillosos; AMOR, porque los paisajes, las madrugadas, los logros siempre son mejores compartidos.  

Les deseo siempre que lleguen lejos pero eso sí,  sin olvidar de dónde vienen, quienes son y hacia donde van, que cada meta alcanzada no sea más que un recordatorio de que siempre hay más montañas para escalar, que siempre se puede más. 

Les deseo también, 365 días de dragones, de lucha contra lo desconocido, de retos y cosas nuevas en su vida, de decisiones que los lleven a ponerse a prueba a sí mismos.

Mi vida sigue en reforma, en cambio, en revolución y aunque soy una mujer muy distinta a la de hace unos años, nunca olvidaré mis raíces, mi amor por mi país, todas las veces que besé piso en el ring de la vida y que hoy me han llevado hasta donde estoy.  Sigo siendo esa niña que le encanta dar de vueltas bajo las estrellas y cantar. Sigo siendo esa niña que dejó su trono de princesa porque ha querido, más que nada en el mundo, ser una guerrera espartana. Después de veinte años, sigo teniendo esa sonrisa grandota que hace que mis ojos  se cierren y que me carazteriza tan bien. Y al igual que cuando tenía seis, sigo cantando con el alma, viviendo bajo mis propias reglas, haciendo lo que me dicta el corazón y la brújula de mi pie derecho. 

Gracias a todas esas personas que han estado en mis peores momentos, gracias a los que me han visto derrotada y aún así han querido quedarse. Gracias a los que en este año, que fue un año de reformas, creyeron en mi. Gracias a todas esas personas que me siguen y que me mandan buenas vibras desde algún lado del mundo.

Les deseo lo mejor siempre y que su 2015, que su vida esté llena de todo lo que se les antoje.

Luz y fuerza para eso.

Los quiere, la chica siempre despeinada,rebelde con causa,cazadora de paisajes, senderista del mundo, narradora de historias, cantante de ropero, corredora de fondo & biciactivista, Mar.